Alimenta tu cabello: Pelo fuerte y vivo

Después del verano es normal que notemos el pelo más pobre, sensible o áspero. Durante esas épocas, necesita un cuidado extra que le proteja de la radiación solar.

A la vuelta de las vacaciones la cita con la peluquería es casi obligatoria. Un nuevo corte de pelo, un tratamiento reparador que haga frente a los excesos que hemos tenido e incluso tintes.  Una vez que realizamos todos esos cambios podemos seguir notando que algo falla.

Las causas de un pelo débil, seco y sin vida suelen estar ligadas a una mala alimentación y aporte inadecuado de nutrientes. Las vitaminas y las proteínas son elementos estructurales del pelo. Por ello, es correcto pensar que nuestro cabello es espejo de nuestra salud interior.

Es cierto que la alimentación es un pilar muy importante en la formación de un pelo fuerte y sano, pero no el único. Más que una alimentación concreta lo que hay que intentar es llevar un estilo de vida saludable. Habrá épocas en las que notemos que se nos cae más el pelo o se nos rompe más fácilmente. Muchas veces está ligado a un déficit en algún nutriente esencial y, otras, a nuestro estado anímico. Situaciones de estrés, ansiedad, depresión o insomnio, afectan al estado del cabello. Por lo que, no solo hay que dar a nuestro organismo lo que necesita, sino  que también hay que buscar  salud mental. Además, la práctica de ejercicio diario mejora la circulación sanguínea por el cuero cabelludo, llegando más nutrientes a los folículos pilosos.

Fisiología del cabello

Para comprender un poco qué requiere nuestro cabello, es necesario saber su estructura. Como podéis observar en la imagen, el bulbo se encuentra en la zona más interna. Es el centro de síntesis de cabello. Es una zona muy vascularizada que asegura la llegada de nutrientes para el crecimiento del pelo. A continuación, se encuentra el tallo, una fibra capilar recubierta de queratina que le da fuerza y elasticidad al pelo.

Como he mencionado antes, las vitaminas y proteínas son componentes estructurales del pelo. Por ello, la alimentación es uno de los factores más determinantes para la salud del mismo.

 

Estructura y desarrollo

El crecimiento del pelo no es constante. Como se muestra en la siguiente imagen, su ciclo vital consta de 3 fases: anágena, catágena y telógena. La fase anágena es muy sensible a cambios ambientales, hormonales,  productos químicos o psíquicos. Por lo que, cualquier desequilibrio puede afectar al crecimiento y acelerar la caída del pelo.

Alimentos para un cabello fuerte y sano

Huevo

Es un alimento muy rico en proteínas, lo que favorece el crecimiento fuerte y resistente del folículo piloso. Además, mejora el flujo sanguíneo y, por consiguiente,  la absorción de los nutrientes por el bulbo. Aporta azufre, necesario para la síntesis de queratina y tener un pelo con más flexibilidad y menos quebradizo. También es rico en selenio y zinc, antioxidantes que frenan el envejecimiento prematuro y caída del pelo.

 

Legumbres

Son las grandes olvidadas pero no por ello menos importantes. Las lentejas, los garbanzos, las judías…Además de su alto contenido en hierro y fibra dietética, son ricas en zinc y  biotina. Vitaminas que participan en la reparación del cabello cuando está dañado, naciendo con más fuerza y resistencia a la caída.

 

Frutos secos

Los frutos secos son otro imprescindible que deben incorporarse a la dieta sí o sí. Las nueces al igual que el salmón, son ricas en ácidos grasos esenciales omega 3. Previenen de la sequedad del cabello, proporcionándole elasticidad y humedad. Ayudan a combatir la rotura, encrespamiento y caída del pelo.

 

Verduras

En general las verduras de hoja verde son ricas en vitaminas y minerales. Las espinacas son ricas en ácido fólico, esencial para el crecimiento correcto del pelo. Además es rico en hierro, elemento fundamental para la oxigenación, crecimiento y pigmentación del cabello. El brócoli aporta un alto contenido en vitamina C, antioxidante que protege de la caída prematura.

 

Pescado

El salmón es un pescado con un alto contenido en ácidos grasos esenciales omega-3. Estos ácidos aportan fortaleza al pelo evitando su caída. Además, mantienen el pelo hidratado y suave, dándole un brillo especial.

 

Agua

La falta de hidratación hace que el pelo se vuelva más seco y quebradizo. Habitualmente, cuando notamos que el pelo se enreda mucho o que se nos cae con más facilidad es por falta de hidratación. El agua es un medio de transporte para los nutrientes. Si bebemos al menos 2 litros de agua al día, mejoramos el transporte y absorción de nutrientes, favoreciendo la salud del pelo.

 

La teoría siempre parece más fácil que la práctica, pero son pequeños cambios e incorporaciones muy sencillas. Si aun sí nota que ha perdido gran volumen de pelo y le han aparecido calvas, debe acudir a su médico de referencia. Puede derivar a diferentes problemas capilares que deben ser estudiados por un profesional de la salud. No hay que olvidar que una correcta alimentación es fundamental, pero no la única, también hay que atender problemas psíquicos y genéticos.

Hay una rima que a mí me encanta y que hoy viene al pelo, nunca mejor dicho.

“Melena al viento y a vivir el momento”.

 

 

 

 

Fuentes: Scielo, Pudmed, Dermatología, iSanidad.

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