ESTUPENDEXIA Y FELICIDAD

Estupendexia

Todo surgió al darme cuenta de que mi optimismo, mi forma de ver la vida e incluso de verme, rozaba lo patológico. Tengo la gran suerte de encontrarle a la vida siempre algo positivo en las peores circunstancias y ser extremadamente práctica, de forma que cada vez que se avecina un problema me pongo inmediatamente a buscar solución y siempre tengo la fe suficiente en mi misma para creer firmemente en que lo voy a solucionar.

Eso es la ESTUPENDEXIA

Es probable que sea la primera vez que oigas este término, que yo acuñé hace años observando en mi misma una serie actitudes que se han convertido en hábitos y que bien podrían ser los “síntomas” de lo que me atrevo a denominar el Síndrome de la Estupendexia.

No te asustes a leer la palabra Síndrome, en principio, y hasta que nos digan lo contrario, no es ninguna enfermedad, simplemente es que mi parte farmacéutica, no puede evitar definir y buscar la etiología de muchas cosas en la vida desde ese prisma. Se define síndrome como un cuadro clínico o conjunto sintomático que presenta alguna enfermedad que posee cierta identidad por sus propias características, y que la Estupendexia cumple.

Origen de la Estupendexia

El término en sí lo acuñé hace años, tras el nacimiento de mis hijos. Sólo se llevan 15 meses, en el primer embarazo engordé 20 kilos; sin haberme recuperado del primero, y con la barriga dada de sí, llegó el segundo. En los meses posteriores, con unos kilillos de más, recuerdo perfectamente arreglarme delante de espejo, y salir de casa, ya fuera a una boda, como  a hacer la compra, completamente satisfecha con mi imagen: me veía estupenda.

Todo fluía maravillosamente bien, hasta que me topaba casualmente en algún escaparate con mi propia reflejo y me sorprendía preguntándome “¿Esa Señora quién es?”.  Tras el susto inicial, me recomponía y me daban ataques de risa, recordándome media hora antes en casa viéndome estupenda!!  Fue en ese momento en el que me di cuenta, que al contrario que a los pacientes que sufren Trastornos de la Conducta Alimentaria, como son la Anorexia nerviosa o la Bulimia, cuya distorsión de la imagen corporal les lleva a verse gordos cuando en realidad están delgados, a mi me sucedía todo lo contrario.

Así fue como surgió el término Estupendexia, al ser consciente de que en cierta medida distorsionaba mi propia imagen y me veía estupenda.

¿Lo hacía realmente? Por supuesto que no, pero cuando me arreglaba, procuraba elegir la ropa que mejor me sentaba, con la que más segura me sentía y me miraba con ojos indulgentes, y al verme estupenda lo que veía es que había conseguido la mejor imagen posible, y me iba satisfecha, segura y tan contenta.

Sintomatología de la Estupendenxia.

Si existe un síntoma general que todo estupendéxico padece es el Optimismo, en todos los sentidos, hasta grado patológico. Los estupendéxicos encontramos algo positivo, hasta, como dice mi querida y estupendéxica amiga Celia, en el plural negro, que es una forma muy poética de decir que hasta en las peores circunstancias. Lo conseguimos centrándonos en las cosas buenas: la vida nunca es negativa al 100%, siempre hay cosas positivas a las que aferrarse.

“me pasan cosas malas, pero no sólo me pasan cosas malas, y a veces ni si quiera son tan malas. También me pasan cosas buenas: voy a centrarme en eso”

Un estupendéxico, no es que se engañe a sí mismo, no resta importancia a sus problemas ni a los de los demás, simplemente, los afronta con practicidad, se centra en resolverlos, o en darse el tiempo necesario para superarlos. El resto del tiempo, se ocupa de otras áreas de vida, de las que habla mucho más que de sus problemas, ya que le aporta y genera muchos más sentimientos positivos y beneficiosos para él y su entorno, que estar todo el día quejándose.

Eso no quiere decir que un estupendéxico no se queje, no llore o no se desahogue. Lo que no hace es regodearse en sus miserias, a no ser que le empiecen a parecer cómicas, que entonces las comparte y las desdramatiza.

LA ESTUPENDEXIA TE DA ALAS

Optimismo en la imagen

A estas alturas del post, ya intuís que la Estupendexia va mucho más allá de la imagen que uno tiene de sí mismo y de cómo te ves tú y los demás de guapo. Pero es cierto, que nuestro aspecto y nuestra forma de vestir, en ciertas ocasiones nos puede dar o quitar muchísima seguridad.

Al estupendéxico le gusta verse guapo, y se cuida, no lo voy a negar. Pero si por las circunstancias que sean no está en plena forma, no se fustiga, lo asume y  mira al futuro para agendar el deporte como una necesidad básica en su vida.  Mientras tanto, intenta sacarse el mejor partido posible, y lo consigue, se ve estupendo y sale de casa con una seguridad que ya la quisieran para sí mismos muchos modelos.

Esa seguridad convierte al estupendéxico en una persona muy atractiva, porque aunque no os lo creiáis, ser atractivo depende más de una actitud que de un envoltorio: nada como el mojo de Austin Powers (no os perdáis el vídeo, no tiene desperdicio)

Todos sabemos que todo suma, y si tienes la inteligencia de Marie Curie, llevas la trepidante y aventurera vida de Jesús Calleja, eres majo, y tan guapo como cualquiera de los Brangelina, pues, evidentemente, no vas a necesitar Tinder. Pero no todo es eso, y si no al combate Lady Di vs Camilla Parker Bowles me remito.

Optimismo en el tiempo

Lo es, el estupendéxico es un total y completo optimista del tiempo, cree tener días de 40 horas y semanas de 10 días.  Es cierto, su agenda no es nada realista, pero ese querer hacer tantas cosas en tan poco tiempo es el que le convierte en un ser eficaz. Y sí, no llega a todo lo que se propone hacer en un día, pero llega a mucho más que la media común.

Si sufres estupendexia, no tienes más remedio que intentar gestionar tu tiempo de la forma más eficiente posible, elige el método de gestión del tiempo que prefieras, el de los cuadros de lo urgente y lo importante, el de GTD (Getting Things Done) o el de los pomodoros de Francesco Cirillo. El que quieras, o lo mejor de cada uno, porque te propones hacer tantas cosas, que no tienes más remedio que ser más eficaz en tu vida que Unilever comunicando.

Optimista en Objetivos

Para un estupendéxico no hay objetivo imposible, todo es cuestión de organización y trabajo. Mucho trabajo.

Si no está preparado, se forma y estudia hasta estarlo, y cuando lo está, trabaja, con constancia hasta conseguir el objetivo o  los múltiples objetivos que se haya propuesto.

Como es currante, suele conseguir sus objetivos, pero ¿sabéis que es lo mejor de la estupendexia? que el estupendéxico lo consigue porque se ve capaz de conseguirlo, de forma innata tiene claro que lo va a conseguir, porque cree en sí mismo.

LA ESTUPENDEXIA TE HACE IMPARABLE

No hay nada imposible.

Con la cantidad de tutoriales que hay en YouTube, ¿realmente crees que hay algo imposible en esta vida?

Todo es ponerse

La Estupendexia te da alas, cuando la sufres, realmente crees que todo es posible, y vives con la absoluta certeza de que puedes conseguir todo aquello que te propongas.  Hasta tal punto que no es algo que te tengas que repetir para darte ánimo, es algo que tienes tan interiorizado, que simplemente te pones manos a la obra para conseguirlo.

“no hay límites, poder es querer”

Desde volver a la universidad y sacarte otra carrera, hasta ser capaz de conseguir el disfraz para el festival de fin de curso de tus hijos en tiempo y forma, no hay nada imposible. El límite, siempre, lo ponemos nosotros mismos.

¿El estupendéxico nace o se hace?

Sin duda tener un carácter alegre y positivo ayuda a ser estupendéxico, pero no es necesario nacer con el gen de la Estupendexia para serlo.

Como todo en esta vida, la Estupendexia también se trabaja, y a pesar de que la creencia de que “es imposible cambiar” está muy arraigada entre nosotros, es tan falso como el mito de que sólo usamos un 10% de nuestro cerebro.

Puedes cambiar porque tu cerebro puede cambiar, es lo que se denomina Neuroplasticidad: es a la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse. Lo hace creando rutas de sinapsis (conexión entre neuronas) alternativas al modificar la conducta y/o percibir diferentes experiencias.  Tenemos esta capacidad de adaptación toda la vida, por lo que nunca es tarde para intentar mejorar, ni tarde para aprender.

En este video de Elsa Punset para Redes se explica la plasticidad cerebral y nuestra capacidad de cambio. Al final del video, podréis ver el testimonio de 5 personas que modificaron sus pensamientos y con ello su conducta y su forma de ver la vida, por otra que les hacía mucho más felices. Todos ellos tienen un rasgo en común, y es que hubo un detonante para ese cambio de actitud. Desde una mala situación, hasta alguna realmente terrible.

¿Realmente necesitas que la vida te ponga a prueba para intentar vivirla plenamente?

¿A qué esperas?

 

Cree en ti

De un profesor.com he extraído este listado de adjetivos positivos. Por favor, léelos con atención.

“Acertado, adecuado, adaptable, ágil, afable, agradable, amable, alegre, apto, atento, bondadoso, bonito, bueno, capaz, caritativo, compasivo, coherente, competente, constante, cordial, contento, decidido, diligente, discreto, dialogante, detallista, educado, eficaz, eficiente, emprendedor, encantador, estupendo, excepcional, exigente, experto, extraordinario, fantástico, feliz, fiel, firme, genial, hábil, hablador, hermoso, honrado, ingenioso, independiente, interesante, justo, leal, lógico, maravilloso, meticuloso, metódico, motivador, minucioso, notable, negociador, optimista, ordenado, organizado, orientado, objetivo, paciente, prudente, precavido, persistente, perseverante, pacífico, preparado, prudente, polivalente, positivo, previsor, productivo, puntual, protector, razonable, rápido, recto, respetuoso, responsable, sabio, seguro, tenaz, tolerante, tranquilo, único, válido, valiente, versado.”

¿A qué te has visto reflejado en más de uno? Empieza por ahí, recordando todo lo bueno que hay en ti. Porque yo estoy segura de que eres una persona estupenda, capaz de hacer todo aquello que se propone.

Patty, mi otra gran estupendéxica amiga me decía

“Es una forma de vida. Un estado de ánimo constante en el que uno siente que es imparable. Es sentirse tan seguro de sí mismo y sentirse tan requetebién con uno mismo que aunque tenga momentos de bajón se recupera de inmediato y vuelve a la carga. En resumen un positivo compulsivo.”

ESTUPENDEXICAS ESTUPENDEXIA

Pues en rasgos generales, ya os he explicado qué es la Estupendexia, una fantástica “enfermedad” de carácter contagioso que se transmite de unos a otros y se retroalimenta, con la fuerza de la ilusión. Yo tengo la gran suerte suertísima de estar rodeada de muchísimos estupendéxicos, de los que aprendo cada día. Empezando por Celia y Patty, que son dos mujeres fuertes, con un carácter sensacional, divertidas, cariñosas, inteligentes, buenas personas, en definitiva Estupendas!!

Pero es que allá donde voy, me sigo rodeando de Estupendexia, desde Tateles, o vecinas guays, pasando por amigas Happy power, pandilleras, amigos de la universidad, del liceo, de la cúpula y los contrafuertes, de la operación bata de cola, dove tu sei, farmatuiteras y poteras varias… Los he tenido que medionombrar por los grupos de WhatsApp, y situaciones varias!!

Y por supuesto si llevas una vida estupendéxica, sólo lo puedes hacer acompañada de un marido estupendéxico.

 

LA ESTUPENDEXIA ES CONTAGIOSA
Que la Estupendexia se transmita como una gota en un lago

 

“Siéntete imparable. Llena tu vida de estupendexia”

Anabel Albalá

 

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12 comments:

Fantástico post querida amiga!! Muy bien explicado.
La estupendexia es ese pequeño jardín particular que debemos regar a diario si queremos que se convierta en nuestra forma de vida.Rodearte de amigos como tú hace que esa tarea diaria sea mucho más amena y placentera!!

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Me declaro estupendexica total… siempre supe que tenía que haber un adjetivo, síndrome o enfermedad que diese nombre a esta forma de vivir. Y aquí está, mejor explicado imposible.

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Totalmente de acuerdo. Me he visto reflejada totalmente en tu post. No sé Cómo lo hago pero siempre veo el lado positivo de las cosas y creo firmemente en que el optimismo y esa actitud que tenemos frente a la vida siempre nos trae Cosas buenas y cuando no es así nos adaptamos a esa nueva situación, a los cambios y cuando surge un problema no perdemos el tiempo regodeandonos en el victimismo sino en buscar una solución. “Estupendexia” me encanta el término.

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Llevo un tiempo sintiéndome exactamente así, a veces no se nace, pero uno se hace. Me encanta el término y tu manera de explicarlo. Gracias por ponerle nombre a mi manera de vivir! Estupendexia forever! ❤️

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